Reconocido como uno de los grandes problemas económicos, sociales y ambientales de nuestro tiempo, el desperdicio de alimentos es una realidad cada vez más preocupante.
Según la FAO —Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura—, un tercio de la producción mundial de alimentos se desperdicia anualmente. Y como este es un problema que nos afecta a todos, hemos reunido para usted . Son pequeños gestos diarios, ¡pero pueden marcar la diferencia!
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Planifique las comidas con antelación y haga listas de la compra
Compre solo lo que necesita y evite comprar en exceso, aunque eso implique ir de compras con mayor frecuencia. De esta forma, reducirá la posibilidad de que parte de los alimentos caduque antes de que pueda utilizarlos.
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Organice la despensa, los armarios y el frigorífico
Coloque siempre en los lugares más cercanos y visibles los alimentos cuya fecha de caducidad esté más próxima. También es importante que ordene periódicamente los lugares donde guarda los alimentos. Así tendrá una mejor noción de los alimentos que tiene en casa y podrá gestionarlos mejor.
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Compruebe la fecha de caducidad de los alimentos en el momento de la compra
Dé siempre preferencia a los alimentos con una fecha de caducidad más lejana desde el momento de la compra. De este modo, será menos probable que caduquen antes de consumirlos. La misma regla puede aplicarse a las frutas y verduras: prefiera las que se encuentran en una fase inicial de maduración, ya que eso significa que se conservarán en casa durante más tiempo.
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Conserve los alimentos correctamente
Conservar los alimentos correctamente es fundamental para que se mantengan en buenas condiciones durante más tiempo. Por eso, tenga siempre en casa accesorios y utensilios que le ayuden en esta tarea: tarros y bolsas herméticas, papel de aluminio o film transparente son algunos de los elementos esenciales que conviene tener a mano a la hora de conservar los alimentos.
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Pese los alimentos en el momento de cocinar
Si tiene dificultades para calcular las cantidades correctas para las comidas de su familia y siempre acaba preparando comida de más, pruebe a pesar o medir las cantidades de los ingredientes que necesita.
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Aproveche las sobras
Hay muchas recetas de aprovechamiento a las que puede recurrir para evitar desperdiciar las sobras o los alimentos. Use el pan "viejo" para hacer tostadas, pan rallado o recetas específicas; prepare zumos naturales con frutas maduras o desmenuce las sobras de carne para hacer bocadillos y ensaladas. ¡Las posibilidades son muchas!
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Congele
Desde alimentos crudos hasta alimentos ya cocinados, la gran mayoría puede congelarse. Si no domina este tema, infórmese y descubra cuál es la mejor forma de congelar cada tipo de alimento. Empiece a poner sus conocimientos en práctica y comprobará cómo congelar puede marcar una gran diferencia en lo que desperdicia en casa.
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Evite las compras impulsivas
Comprar cosas que no suele utilizar o que realmente no necesita suele ser sinónimo de desperdicio. Aplique el primer consejo de este artículo y compre solo lo que aparece en su lista. ¡El planeta se lo agradecerá y su bolsillo también!